NÀQUERA

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nàquera

Los orígenes

Cuco de Massapedro

Los orígenes de Nàquera se remontan a la prehistoria. Diferentes yacimientos arqueológicos nos muestran la evolución de la población. Los hallazgos más antiguos datan de la época paleolítica, aunque de esta época son hallazgos aislados, lo mismo que para la época neolítica. Ya en el bronce encontramos diferentes yacimientos de mayor importancia que confirman que la serranía de Nàquera estaba habitada en este momento. Entre los diferentes yacimientos conservados, situamos el Yacimientos dels Trencalls, el del Cerro de la Patada, el del Montaspre, o el del Puntal del Moros entre otros y numerosos yacimientos de menor importancia. Aunque pueda parecer extraño, no se han encontrado yacimientos de origen ibérico, aunque se haya manejado una teoría que situaba una necrópolis ibérica en la subida a la actual ermita, pero de este no nos ha llegado ningún vestigio por lo que es una teoría sin confirmar. Ya en época romana encontramos nuevos yacimientos. De esta época se han encontrado diversos vestigios en el núcleo urbano que podrían avalar la teoría de que el núcleo de población actual surge ya en época romana.

Época islámica

Aljub de la Patà

Otra teoría del origen de población actual, sitúa el origen de Nàquera en época islámica. Esta época es una gran desconocida para la historia de la población. De la Nàquera islámica se sabe más bien poco. Se desconoce cuál era su régimen económico, y social. Se supone que Nàquera se basaba en una agricultura de secano con pequeñas huertas de regadío y de árboles frutales. También está por confirmar pero se podría decir que los habitantes de Nàquera eran propietarios de pequeños terrenos y que no dependían de ningún señor, por lo que debían pagar impuestos directamente al estado. Lo que sí está claro es que Nàquera era una alquería de pequeñas dimensiones, no más de 40 casas. De época islámica no han quedado restos, salvo un cementerio islámico situado en el actual paseo de la Delicias y que se ha ido arrasando casi por completo conforme se ha construido en esta zona.

Nàquera medieval y moderna

Corral de Moliner

En el 18 de abril de 1237, la alquería de Nàquera fue concedida a Egidio de Atrosillo, por parte de Jaime I con la finalidad de que le apoyara en la conquista de Valencia. Este fue el primer señor de Nàquera. De él, la alquería pasó a manos de Gil Martínez de Enteza, tras haberse casado con la hija del primero, Mallada de Atrosillo. En el año 1414 pasa a manos de la familia Catlar, quien mantuvo en su poder el señorío hasta el año 1446, año en que pasa a la familia Roig de Corella. En el año 1574 muere Margarita Roig de Corella sin descendencia directa, lo que hace que el señorío pase a manos de Ana Pardo de la Casta quien se casó con Francisco Figuerola Claramunt cambiando así al linaje de los Figuerola. Durante este período, los habitantes de Nàquera siguen siendo por completo musulmanes.

Tras la reconquista y durante la primera etapa cristiana, el tamaño de Nàquera varía pero no supera nunca las 20 casas. Los habitantes siguen viviendo de la agricultura y la ganadería. Aunque el núcleo de población actual ya se haya ocupado en épocas anteriores, no es hasta este momento cuando se define completamente. De la estructura de población de este momento se conocen la ubicación del antiguo castillo, molino e iglesia.

La expulsión de los moriscos, alrededor de 1609, supone para Nàquera una ruptura traumática, ya que quedó despoblada casi por completo y tuvo que ser repoblada por parte de señor ya que veía como disminuían sus rentas. Desconocemos la fecha exacta en que se volvió a cambiar el linaje de los señores de Nàquera, pero fue cerca del año 1757, cuando a la muerte de José Figuerola y Blanes pasa a manos de Josefa Boil y Figuerola, del linaje de los Marqueses de Boil.

Tras diferentes enfrentamientos entre los habitantes de Nàquera, quienes intentaban conseguir un aumento de sus libertades, y los distintos marqueses de Boil, en el año 1908 se liquidan definitivamente los derechos del Marqués de Boil. Nàquera durante este largo periodo de tiempo sufre un aumento de la población pasando de alrededor de 20 casas a más de 130 en el año 1818.

Durante esta época, siguió siendo un pueblo con una economía basada en una agricultura de secano, y en la ganadería, como lo demuestra la construcción del bovalar a mediados del siglo XVIII. También fue importante para la economía del municipio la explotación de las diferentes canteras del término municipal, como son las canteras de Mármol, las de rodeno (pi del Salt), o las de yeso (Algepsars). La presencia de Nàquera destacó en la guerra de la independencia, donde había una guarnición española encargada de cerrar el paso de Alcalá. La participación de Nàquera en la guerra carlista también es destacada, como lo demuestra la documentación del archivo municipal.

El siglo XX

Trincheres Guerra Civil

En el siglo XX, se construye uno de los edificios más emblemáticos de la población en cuanto a sentimiento popular, la ermita de San Francisco de Asís que se construye en el año 1922, en estilo neogótico, y tras una fallida construcción algunos años antes. Durante la guerra civil, Nàquera vuelve a tener cierta relevancia ya que el gobierno republicano se afinca en los chalets de la zona de la carrasca, de ahí la existencia de restos de arquitectura militar de este periodo, como son los refugios o las trincheras.

Tras la decadencia que siempre sigue a una guerra, Nàquera comienza a recuperarse a finales de los 50 y mediados de los 60. En este momento se comienzan a construir un gran número de urbanizaciones, como la Font del oro, Corral Nou, Collao dels Llops, y muchas más. De este modo cambia la base de la economía de Nàquera que pasa de ser una economía principalmente agrícola a una economía de servicios y construcción.

Ajuntament de Nàquera.

Plaça de l'Ajuntament, 1
46119 | Nàquera | València | Espanya

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